En el marco del Mundial de Fútbol 2026 y a 50 años del golpe de Estado, el docente y activista gráfico Ariel Cuadra desarrolló el Álbum de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, una propuesta que retoma la estética popular de los clásicos álbumes de figuritas mundialistas para transformarla en una herramienta de Memoria, Verdad y Justicia. Pensado para escuelas, hogares y espacios comunitarios, el proyecto busca acercar la historia reciente a nuevas generaciones desde el juego, la participación y la construcción colectiva.
La iniciativa, realizada con el apoyo de la Agrupación H.I.J.O.S. Capital, busca recuperar y reivindicar las luchas de los pañuelos blancos, sostener la búsqueda de quienes aún no conocen su identidad y seguir preguntando dónde están los miles de detenidos desaparecidos.
En esta entrevista, Ariel cuenta cómo fue el proceso de realización del proyecto, qué lugar ocupa el juego en la construcción de memoria y por qué considera importante seguir creando nuevas formas de transmitir a las nuevas generaciones nuestro pasado reciente.
¿Cómo surgió la idea de crear este proyecto? ¿Cuál es el objetivo?
El fervor argentino mundialista es clásico en las semanas previas a la competencia de futbol. Y con eso siempre acompaña el álbum de figuritas analógico en el que juventudes o niñeces se reúnen a intercambiar figus o a completar el álbum. Frente a esto se me ocurrió tomar todo eso que sucede alrededor de esta pieza impresa y pensé de qué manera podía utilizarlo para que sea una herramienta más en la promoción de los Derechos Humanos y la Memoria. Busco crear un momento comunitario que puede darse en una plaza, un espacio cultural, una escuela, en donde varias personas puedan compartir esta pieza y realizar una acción colectiva completando el álbum y conociendo parte de la historia de nuestras idolas de la democracia.
¿Cómo fue el proceso de investigación y selección de los materiales que forman parte del álbum?
En la web fui buscando la información necesaria que luego volqué en cada una de las figuritas. Mucha la encontré en las páginas de organismos de Derechos Humanos, ahí existe mucha historia y documentación para construir en cualquier ámbito. Elegí algunas Madres y Abuelas, no a todas por la complejización que lleva la realización de un archivo accesible. Si ponía a todas, el archivo no lo terminaba dentro del contexto necesario que envolvía al álbum, y a su vez iba a ser inaccesible para muchas personas que quisieran imprimirlo de manera económica.
A 50 años del golpe de Estado, ¿qué sentido puede tener esta propuesta pensada para nuevas generaciones?
Puede ser atractivo para las juventudes porque lo ven como algo cercano, está dentro de su cotidiano, es reconocible, tiene un enganche más. Entonces desde allí podemos sembrar algo distinto dejándoles interrogantes, reflexiones, un interés más por nuestra historia e incentivarlos a continuar con la investigación vinculándola con lo que pasó en sus barrios. Tiene potencial la pieza, es un puntapié inicial para muchas más actividades que podrían darse a futuro.
¿Qué lugar pueden ocupar el juego, la participación o la interacción en la construcción de memoria?
Soy un defensor ferviente de las construcciones comunitarias y de las acciones colectivas. Así nace la pluralidad de voces, las escuchas más profundas, el interés por un otro. A través del juego grupal, entendemos que nadie se salva solo, y que lo analógico también nos hace creer que existe otro mundo agradable por fuera de lo digital. Entender que las Madres y las Abuelas empezaron a caminar en ronda cuando estuvieron juntas y de la mano es fundamental. La valentía, el coraje frente a un contexto tan adverso lo hallaron cuando se encontraban juntas, desde allí nació la fuerza que las llevó a conquistas inigualables en nuestra historia.
¿Cómo dialoga el álbum con quienes no vivieron la dictadura, pero buscan comprender ese pasado?
Tiene información que despierta interés en seguir investigando y eso es lo importante. Acceder a datos, lecturas, películas o documentales a partir de una pieza gráfica que me despertó interés es también parte de mi cotidiano entonces desde allí es que también busco generar lo mismo. Hablar de pasado como algo lejano, o inentendible por no haberlo vivido es errado. Nuestro presente está transitado a diario por muchas historias, en la actualidad se sigue exigiendo que nos digan ¿A dónde están las y los detenidos desaparecidos que nos faltan encontrar? Y todos los nietos y nietas que aún no conocen realmente quienes fueron sus padres. Es un derecho de todas y todos conocer nuestra identidad y que sea arrebatado, siempre va a ser parte del presente porque es una historia incompleta que hace daño a nuestro futuro.
¿Por qué pensás que es importante seguir generando nuevas formas de acercarse a la historia reciente?
Sumamente necesario en todo momento histórico, pero lo es aún más cuando se intenta instalar una postura contraria a la lucha de los organismos de Derechos Humanos o cuando quieren desinformar, confundir, desunir y eso para nuestra Argentina siempre fue desfavorable. Por eso siempre hay que estar cerca de la lucha, no dejar de abrazarla.
El archivo es de descarga gratuita y se accede desde la cuenta de Instagram @_arielcuadra como también desde este link.



