“𝙽𝙾 𝚅𝙾𝚈 𝚂𝙾𝙻𝙰” resignifica los espacios históricamente asignados a la mujer y los convierte en territorio artístico. La casa, su patio, su cocina —símbolo del trabajo doméstico invisibilizado— se vuelve orquesta. Los utensilios cotidianos devienen en instrumentos musicales. El cuerpo es tambor protagonista y la voz se libera. A través de relatos cotidianos de cinco…