Durante un encuentro virtual que incluyó la exposición de la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, lxs representantes de los distintos organismos compartieron el encuentro de Sensibilización a Máximas Autoridades que busca motorizar la inclusión de perspectiva de género en el Estado, en este caso, específicamente en un Espacio de Memoria.

Acompañada por la subsecretaria de Formación, Investigación y Políticas Culturales para la Igualdad, Diana Broggi, y por la directora Nacional de Formación y Capacitación en Género y Diversidad, Victoria Obregón, la ministra encabezó lo que la cartera que dirige caracteriza como encuentros de Sensibilización a Máximas Autoridades, en los que se busca generar revisiones críticas respecto de los diseños institucionales y propuestas de políticas públicas, con eje en la importancia de gestionar desde una perspectiva de género.

“Este es uno de esos espacios de los que me siento parte orgullosa, así que me parecía bien compartir esta sensibilización hoy con ustedes”, sostuvo Gómez Alcorta, cuya trayectoria profesional incluye una larga experiencia como abogada en causas de lesa humanidad.

La escuchaban atentamente representantes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, de Abuelas de Plaza de Mayo, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, de H.I.J.O.S, del Centro de Estudios Legales y Sociales, de la Liga Argentina por los DD.HH, de la Asamblea Permanente por los DD.HH, del Movimiento Ecuménico por los DD.HH, del Consejo de Sobrevivientes de la ESMA, de la Asociación Buena Memoria  y de la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina. Todxs integrantes del directorio de organismos de DD.HH que, junto con la Secretaría de DD.HH de la Nación, y la Subsecretaría de DD.HH y Pluralismo Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, componen el órgano ejecutivo del Espacio Memoria ex ESMA.

“Hay que poner en valor político la herramienta que es la ley Micaela para la transformación del Estado que todas y todos buscamos”, sostuvo la ministra.

Gómez Alcorta destacó la decisión “estratégica” del gobierno nacional de comenzar las capacitaciones por las máximas autoridades nacionales, “porque son quienes diseñan y ejecutan las políticas públicas y son quienes organizan internamente al Estado”, y recordó que el presidente Alberto Fernández buscó dar el ejemplo al iniciar él mismo su formación como una forma de motorizar los cambios.

“Sabemos que el Estado es un gran reproductor de desigualdades y violencias, y cuando uno solamente sigue haciendo las prácticas las políticas del modo en que se vienen haciendo lo que hace es seguir reproduciendo violencia y desigualdad”, agregó.  Luego, sugirió cortar ese ciclo mirando todo a través de las “gafas violetas” y poder percibir “qué hacemos para generar desigualdad”.

En ese punto, la ministra recordó que dentro del proceso de construcción de la memoria sobre el terrorismo de Estado también fueron invisibilizadas algunas de sus víctimas, como la población LGBTQ+ y las mujeres, que dentro de los campos de concentración padecieron la represión de manera diferenciada.

En representación del directorio de Organismos de Derechos Humanos, Valeria Barbuto sostuvo que la aspiración del Ente Público es que este tipo de actividades de formación se realicen de manera permanente. “Pensar y actuar con perspectiva de género en estos ámbitos institucionales nos costó mucho, y nos cuesta todavía, tanto como a toda la sociedad civil”.

“Como organismos de derechos humanos, lo que nos mueve a ocuparnos del tema de la desigualdad y las violencias vinculadas a género y diversidades tiene que ver con el camino que nos abrieron las Madres, las Abuelas, y el camino que recorrimos junto con los movimientos de mujeres, feminismos y diversidad. Desde lo que aprendimos con ellas es que tenemos la firme convicción de realizar transformaciones en nuestro Espacio”, añadió.

Barbuto mencionó tres objetivos con los que el Espacio se propone generar un ámbito que garantice que no van a suceder hechos de violencia de género:

El primero, la construcción de memorias de la última dictadura militar con perspectiva de género. “Nos preguntamos sobre el impacto diferencial que tuvo la represión sobre las mujeres y sobre los grupos LGBTQ+ + y lo incorporamos en nuestras guías, talleres, actividades, investigaciones, libros, música, producciones, que pusieron en primer plano la experiencia de las mujeres con respecto a la dictadura y con respecto a lo que hicimos en democracia con eso que pasó en la dictadura”

En segundo lugar –continuó- “además de las memorias sobre la dictadura trabajamos enlazando el pasado con el presente, y en ese sentido el Espacio Memoria no se queda en la evocación de los hechos históricos, sino que se propone como herramienta para la transformación social. Trabajamos temas de género vinculadas a las problemáticas actuales, a lo que en el presente se sufre en términos de violencia de género, temas estratégicos donde hay que recuperar las luchas de los feminismos, la perspectiva de la interseccionalidad, la idea de que hay distintas opresiones trabajando sobre las personas –la pobreza, la racial- entre otras”.

En tercer lugar, mencionó el trabajo en el Espacio como ámbito laboral. “Tenemos la decisión de no tolerar o amparar las violencias patriarcales, y contamos con herramientas importantes para revertirlas y realizar transformaciones”, concluyó.