Desde el Ente Público Espacio para la Memoria queremos recordar este 8 de Mayo -instituido a partir de la Masacre de Budge como Día Nacional de Lucha contra la Violencia Institucional-, a través de una serie de “micro entrevistas” que, en el contexto de aislamiento social, se proponen reflexionar sobre la importancia de promover  una concepción democrática de la seguridad respetando la plena vigencia de los derechos fundamentales.

Estos diálogos, que iremos compartiendo a lo largo del mes de mayo, mostrarán el rol central que tuvieron los y las familiares de las víctimas de violencia institucional, quienes ante el sufrimiento y el dolor, y muchas veces la falta de justicia, supieron sobreponerse y organizarse junto a otros familiares, que en algunos casos recién están iniciando este trayecto. También, el papel que  desempeñaron los gobiernos y los organismos de derechos humanos que tuvieron a la denuncia y combate de la violencia institucional entre sus objetivos, en contraste con aquellos que la incentivaron.

Abordamos la temática de violencia institucional a través de diferentes acciones dentro del Área de Programas y Actividades. Esta problemática crece año tras año en los trabajos de investigación que llevan adelante los grupos que participan del programa Jóvenes y Memoria. Por esa razón, se realizan diversas capacitaciones que apuntan sobre todo a dar herramientas pedagógicas a las trabajadoras y trabajadores de la educación y acciones de diverso tipo, en y fuera del Espacio Memoria, que ayudan en la reflexión sobre esta problemática.

Nos planteamos ¿cuáles son aquellos derechos vulnerados hoy que deben ser revisados, visibilizados, expuestos?, ¿cómo podemos trabajar desde los Espacios de Memoria esas vulneraciones de derechos? ¿Qué puentes tejemos  entre nuestro pasado reciente y nuestro presente más inmediato?

Desde los inicios del Ente Público Espacio Memoria realizamos encuentros con familiares y amigos de víctimas de violencia institucional, para reflexionar sobre esta problemática a través de la reconstrucción de las historias de vida de víctimas de violencia institucional y de actividades de visibilización, como la realizada con la Campaña contra la Violencia Institucional en el Barrio Mitre junto a familiares y vecinos, y otras organizaciones territoriales.

En 2015, trabajamos fuertemente con la historia de Walter Bulacio. El proceso de trabajo dio como resultado una serie de entrevistas y una breve investigación que se plasmó en la instalación de una muestra en el Espacio Memoria, que contaba la historia de Walter, los hechos sucedidos en la comisaría 35, cercana al predio de la ex ESMA, y el largo proceso de pedido de justicia que llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Era importante relatar su historia en el Espacio Memoria dada la cercanía del lugar donde habían sucedido los hechos. Tenía como objetivo instalar una temática actual desde el Sitio de Memoria, buscando los vínculos entre pasado y presente y a su vez, los vínculos territoriales e institucionales. A partir de este trabajo, la historia de Walter es trabajada todos los años en la escuela a la que él asistió.

También abordamos la historia de Miguel Bru vinculándonos con sus familiares, y cuyo resultado fue la colocación de su nombre a una de las aulas de la Tecnicatura de Periodismo Deportivo que funciona en la Casa de la Militancia en el Espacio Memoria. El caso del soldado Omar Carrasco llevó otro proceso de investigación y entrevistas que se plasmaron en la instalación de una muestra en el Espacio Memoria. Fue muy importante para trabajar sobre el servicio militar obligatorio en un contexto donde su suspensión estaba siendo cuestionada desde varios sectores sociales.

La historia de  Alan Tapia, nos vinculó fuertemente con su familia y organizaciones del Barrio Mitre, en las cercanías del Espacio Memoria. La historia de Ezequiel Demonty, se abordó en un proyecto de investigación de un grupo de estudiantes de la Escuela E.E.M. 3 “Carlos Geniso” del Bajo Flores, escuela a la cual había asistido Ezequiel, quienes llevaron adelante la propuesta de cambiar el nombre del hasta entonces llamado Puente Alsina a Puente Nacional Ezequiel Demonty, en su homenaje, dado que es el lugar desde donde había sido arrojado al Riachuelo, luego de ser torturado por agentes de la Policía Federal, en septiembre de 2002. El proyecto fue aprobado por Ley en el 2015.

En 2019 tomamos la historia de Andrea Viera y realizamos un homenaje  colectivo en Florencio Varela, junto a familiares y organizaciones del lugar, en apoyo al pedido de justicia por Andrea.

 Frente a la creciente demanda de escuelas y organizaciones barriales para trabajar esta temática, es que desde la Sub área de Actividades de Promoción elaboramos una planificación de talleres que abordan esta problemática, destinado a jóvenes de nivel medio (secundario) . Uno de los objetivos del Espacio Memoria plantea la reflexión acerca de acontecimientos y problemáticas del presente vinculadas a distintos hechos históricos de nuestro pasado reciente, con un fuerte énfasis en la defensa y lucha por los derechos humanos. Considerando que la juventud es vulnerable a ser víctima de prácticas violentas por parte de las fuerzas de seguridad, brindamos un espacio para que las y los jóvenes se apropien del tema, a través del debate y la reflexión. A partir de la incorporación en el calendario escolar del 8 de mayo, declarado por Ley “Día Nacional de la Lucha Contra la Violencia Institucional”, comenzamos a trabajar fuertemente este taller en escuelas secundarias de CABA y provincia de Buenos Aires.