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Cómo participar del juicio

Las audiencias son orales y públicas. Si sos mayor de 16 años, ingresás acreditándote con tu DNI, cédula o pasaporte en la Sala AMIA. Tribunales de Av. Comodoro Py 2002, Retiro.


18 11 2014
Los vuelos de la muerte en la ESMA

En las audiencias de la megacausa ESMA se reconstruye la existencia de una práctica sistemática realizada por miembros de las Fuerzas Armadas para deshacerse de los cuerpos de los miles de detenidos desaparecidos.


Los denominados “vuelos de la muerte” formaron parte de la maquinaria de exterminio implementada por la última dictadura cívico militar. Miles de detenidos desaparecidos fueron arrojados vivos en principio al río y luego al mar desde aviones militares, una manera sencilla de terminar con su identidad. No lo lograron, ya que muchos de esos desaparecidos fueron encontrados en las orillas del mar uruguayo. Fueron también, otros tantos, los que se hallaron en las costas argentinas. A fines de 1977 aparecieron seis cuerpos, enterrados luego como “NN” en el cementerio del partido de General Lavalle; y en 2004 el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) determinó que pertenecían a detenidos desaparecidos. Se trataba de las Madres de Plaza de Mayo Esther Ballestrino, María Eugenia Ponce y Azucena Villaflor; la militante Angela Auad; y la monja francesa Léonie Duquet.

Los vuelos son la única etapa del terrorismo de Estado en la ESMA que no tiene sobrevivientes. Sin embargo, en esta etapa de la megacausa, las declaraciones de los testigos demuestran que existieron “los traslados” y que presentan una estrecha dependencia con los “vuelos de la muerte”. En este debate oral y público se están juzgando por primera vez a los pilotos de estos vuelos.

 

El testimonio de Liliana Chernajovsky, hermana de Miguel Ricardo, quien fue secuestrado por el Grupo de Tareas vinculado a la ESMA el 8 de marzo de 1977, explica en qué consistía esta maquinaria del terror. “No puedo irme de acá sin referirme a su muerte y hablar brevemente de los vuelos de la muerte. A mí me costó muchísimo el trauma que significa esa imagen”, dijo Liliana. Y contó que Alicia Milia, sobreviviente de la ESMA, hablaba a menudo con Alfredo Astiz y le preguntó por “los traslados”, porque era una figura fantasmal. Astiz le dijo que tenían que agradecerle al mar, el río antes los devolvía (a los cuerpos), pero el mar al hacer superficie plana, los cuerpos se desnucan y las orcas hacen su trabajo.

Por su parte, Patricia Walsh, hija del periodista detenido desaparecido Rodolfo Walsh, testimonió: “Tomé conocimiento de los vuelos de la muerte por mi hija, María Eva Fuentes, quien a mediados de los `90 trabajaba con Horacio Verbitsky en el diario Página 12 y recibió a Adolfo Scilingo varias veces y se quedaba con la mujer en su oficina. Ella le contó sobre estas cosas y luego todo lo conversado con Scilingo requería una investigación propia”. 

En tanto, Amalia María Larralde, sobreviviente de la ESMA, relató que “a los vuelos le decían ‘traslados’ cuando se llevaban a la gente para matarla. No vi el traslado, sí supe de ellos. La segunda vez que me suben, diez personas ya no estaban”. Y agregó: “Fue Verónica Freier quien me contó que los habían trasladado. Después supe cuando estuve en el sótano que se les daba una inyección y se los llevaban. En el sótano había un olor muy fuerte, como de transpiración, era el miedo y ahí supe que existió traslado en cautiverio. También vi por una ventana de la ESMA cuando se llevaron a Jorge Caffatti en una camioneta amarrilla”.

Además de los tantos testimonios de sobrevivientes y familiares existen declaraciones de miembros de las fuerzas armadas: militares, prefectos o conscriptos que atestiguan la existencia de aquellos “vuelos” y completan el esquema de aquella maquinaria. 

Uno de los primeros en hacer públicos fue el ex capitán Adolfo Scilingo quien en 1995 ante la justicia española se refirió a los “vuelos”. En su declaración mencionó a Gonzalo Torres de Tolosa y al capitán Carlos Daviou, como partícipes quienes hoy integran la lista de 64 acusados de la actual megacausa ESMA. 

El periodista Horacio Verbitsky, en una serie de entrevistas realizadas a Scilingo que aparecen en el libro “El vuelo”, detalla el procedimiento, la autorización de la Iglesia Católica, la utilización de inyecciones anestésicas, la participación de médicos en las operaciones, el tipo de aviones, la amplia participación de los oficiales y la utilización de aeropuerto militar que se encuentra en el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires. 

Pese a los amplios pactos de silencio entre los imputados, los testimonios de Adolfo Scilingo no constituyen la única fuente militar. Otros miembros de la armada, como Emir Sisul Hess, quien integró la Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros entre los años 1976 y 1977, ya retirado de la fuerza, le contó a José Luis Bernabei, empleado del mismo complejo turístico, cómo arrojaban a las personas al Río de la Plata y que él mismo era piloto. Nombró como su compañero a Ricardo Cavallo. Contó que los vuelos salían de Palomar o Morón, que les ponían una bolsa en la cabeza, los subían a aviones y los trasladaban hasta que eran arrojados. Diana Lara, ex esposa de Hess, fue interrogada durante la megacausa y sostuvo que el imputado nunca pudo haber cometido los hechos por los que está acusado.

Ex teniente de Fragata de la Armada Argentina, Julio Poch, está imputado por los casos de treinta víctimas en la causa de los vuelos de la muerte, acusado de los delitos de coautor de la privación ilegal de la libertad y la aplicación de violencia, partícipe necesario de homicidios, agravados por su condición de funcionario público. Actualmente cumple prisión preventiva en el penal de Marcos Paz. Fue detenido el 22 de septiembre de 2009 en España, dado que se jactó públicamente de haber tirado al mar a “terroristas de izquierda”. Su identificación fue posible a partir de la denuncia de personas que trabajaban con él en la aerolínea holandesa Transavia. En 2010 fue extraditado a la Argentina para ser investigado por estos delitos de lesa humanidad. 

En noviembre de 2003, Poch y su esposa Grethe, junto a pilotos y tripulantes de la compañía Transavia Tim Eisso Weert, Edwin Reijnhoudt Brouwer, Christiaan Duijker y Frederik Van Heukelom, participaron de una cena -la cual fue reconstruida en la “elevación a juicio” de la megacausa ESMA- en la que Poch se jactó ante sus compañeros de haber intervenido en los vuelos de la muerte durante la última dictadura: los asesinatos masivos de personas que eran arrojadas con vida desde aviones, al mar o al Río de la Plata. En agosto de 2014, declararon -por videoconferencia- estos pilotos holandeses a quienes Julio Poch les contó cómo habían arrojado personas con vida desde aviones.

Además, en este tramo de la megacausa se están reconstruyendo las estructuras de la Armada que abastecieron de aviones y de tripulantes a los vuelos de la muerte. Se trata de una investigación que explica cómo hizo la ESMA para contar con una aeronave los días de “traslados” de prisioneros. 

Así, se desentrañó el rol del Comando de Operaciones Navales (COOP), el área encargada de distribuir recursos, máxima autoridad de la “guerra” y ubicada inmediatamente abajo del jefe de la Armada. Del COOP dependían dos áreas clave en el manejo de aviones: el Comando de Aviación Naval de la Armada (COAN) –con escuadrillas de Electras, DC3 y helicópteros– y la División de Aviación Prefectura (DAVI), a cargo de los Skyvan. Todas esas aeronaves cumplían con dos condiciones principales: autonomía de vuelo y capacidad de arrojar cargamento en pleno vuelo. 

Los datos para rearmar la estructura burocrática y secreta de la Armada surgieron de varios de trabajos. Uno fue el análisis de archivos de las Fuerzas Armadas que se hace desde 2003 en el Ministerio de Defensa; otro, más reciente, a partir de la recopilación de los archivos de la Policía Federal, Prefectura y Gendarmería. 

En ese contexto, María Laura Guembe, coordinadora del Grupo Especial de Relevamiento Documental del Ministerio de Seguridad, declaró en el juicio y aportó datos sobre la estructura burocrática que se esconde detrás de los vuelos de la muerte. 

Los acusados

Enrique José De Saint Georges: Subprefecto. Piloto de Skyvan. Integró la División Aviación de la Prefectura Naval (DAVI) y tuvo como destino el Aeroparque Jorge Newbery entre 1976 y mediados de 1978. Fue piloto comercial en Aerolíneas Argentinas.

Alejandro Domingo D’ Agostino: Oficial retirado de Prefectura. Piloto de Skyvan. Integró la División Aviación de la Prefectura Naval (DAVI), destinado al Aeroparque Jorge Newbery entre 1976 y 1979.

Mario Daniel Arru: Oficial dado de baja de la Prefectura. Piloto de Skyvan. Entre 1976 y principios de 1979 integró la División de Aviación de Prefectura, destinado en el Aeroparque Jorge Newbery. También fue piloto comercial en Aerolíneas Argentinas.

Emir Sisul Hess: Capitán de Corbeta retirado de la Armada. Piloto naval especializado en helicópteros. Para la época de las imputaciones, voló dos tipos de helicópteros, Alouette y Seaking, según surge de su legajo. Entre 1976 y 1979, la Armada tuvo una sola escuadrilla de helicópteros cuya matriz estaba ubicada territorialmente en la base aeronaval Comandante Espora de Bahía Blanca. Se acusa a Sisul Hess de haber hecho vuelos desde la ESMA. 

Rubén Ricardo Ornello: Suboficial retirado de la Armada. Mecánico aeronáutico. Perteneció a la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Movil (EA52) con aeronaves Fellowship Fokker F-28, Hawker Siddeley HS-125 Domine y Douglas DC-3. La escuadrilla pertenecía a la Fuerza Aeronaval 3, con asiento en la base Aeronaval 3 de Ezeiza (BAEZ).

Julio Poch: Teniente de fragata retirado de la Armada. Fue aviador naval. Se le imputa que formó parte de la escuadrilla de caza y ataque. Su lugar en la estructura estaba dentro de la base Espora de Bahía Blanca, como parte de la Tercera Escuadrilla Aeronaval. Pero además tenía capacidad para pilotear aviones de transporte como los Beachcraf C 45 y U 16 Albatros. Poch no fue ajeno a las solicitudes del Comando de Operaciones Navales. Su legajo tiene una felicitación de Antonio Vañek, jefe del COOP.

 

 



de los procesados son juzgados por los "vuelos
de la muerte"
son las víctimas de los crímenes de lesa humanidad incluidas en la causa
testigos declararán y se incorporarán parte de los testimonios del juicio anterior
MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA. 30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS PRESENTES

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