18 02 2013 | DECLARACIONES INDAGATORIAS
Día 20. Poch: "No tengo nada de qué arrepentirme"

Lo declaró el piloto de línea Julio Alberto Poch en el juicio por la megacausa ESMA, en el que está imputado en la causa por los vuelos de la muerte. Su declaración fue presenciada por el embajador de Holanda, en el público que acompaña a los imputados.


El embajador de Holanda junto a los acusados: escándalo en la sala

Los familiares que colmaron la sala hoy repudiaron que Henry Juriaan De Vries, embajador de la Holanda, presenciara la audiencia sentado en el sector del público de los acusados, en lugar de hacerlo junto a los organismos de derechos humanos, familiares y público en general. Durante su declaración, Julio Poch le agradeció el acompañamiento en la jornada y sostuvo que el gobierno holandés monitorea el juicio.

“El Estado argentino debería respetar la Constitución”

En una exposición extensa y muy esperada, el Teniente de Fragata retirado de la Armada, prestó declaración indagatoria ante una sala llena en los Tribunales de Retiro.

“¿Va a declarar?”, preguntó la jueza Palliotti. “Sí, su Señoría”, respondió el imputado y dio paso a sus declaraciones. Aclaró que sólo respondería preguntas de la defensa.

Lo primero que dijo es que tiene “indignación y frustración por encontrarme en este juicio, acusado, arrastrado y privado de mi libertad”.

Sobre las acusaciones en su contra, sostuvo que se trata de “un terrible malentendido”, y que sus dichos sobre su participación en los vuelos de la muerte fueron tergiversados.

“Voy a declarar ante ustedes con la fuerza de la verdad y de mi total inocencia. Tengo la conciencia limpia y tranquila, porque soy inocente. Lo juro por Dios y mis hijos”.

En continuidad con su reclamo de libertad y su rechazo a los cargos que se le imputan, Poch sostuvo que “el Estado argentino debería respetar la Constitución”, desconociendo que los hechos juzgados en la megacausa pertenecen a delitos cometidos violando la Constitución Nacional.

“La caza de brujas”: la victimización del victimario

“Es una vergüenza que me encuentre ante ustedes por haber dado mi opinión del gobierno nacional en 2003”. Así enmarcó Poch la denuncia que derivó en su detención y posterior extradición a la Argentina para ser juzgado. En este marco, se refirió a su caso y el de otros como una “caza de brujas”.

En una exposición en la que se lo vio muy tranquilo, Poch hizo uso de su legítima defensa y sostuvo que “es una vergüenza que en nombre de los derechos humanos se violen mis derechos humanos”. Por si fuera necesario, aclaró que “siempre respeté los derechos de todas las personas”.

"Puedo comprender del dolor de los familiares de los desaparecidos y lo sieno mucho, pero no se hace justicia por las víctimas acusando a una persona inocente. Así se crean más víctimas. Mi familia y yo también somos víctimas".

Paso a paso: los aviones

Julio Poch intentó hacer su exposición con una presentación digital (powerpoint), pero por dificultades técnicas sólo pudo verse una parte.

Al empezar esta parte, explicó que haría una cronología de los hechos, a los que definió como “un verdadero calvario y pesadilla”.
Comenzó su relato con la detención en Valencia, España, negando permanentemente los hechos por los que está acusado.

Sostuvo que los testigos de la charla en la que surgió la denuncia no dicen la verdad y que los medios de comunicación “prejuzgan y condenan de forma sensacionalista”.

Sobre su extradición a la Argentina, sostuvo que fue “una maniobra de los tres países (Argentina, Holanda y España) para privarme de todos mis derechos y quedé totalmente indefenso”.

Agravios a la justicia

En su declaración también se refirió a la etapa de instrucción de la causa: “los fiscales y los jueces de instrucción no buscan la verdad ni la justicia. Buscan chivos expiatorios para los vuelos”. El fiscal mencionado es Eduardo Taiano y el juez es Sergio Torres, quienes están a cargo del armado de la megacausa en las etapas previas al debate oral y público.

"No les interesó la verdad", dijo Poch y agregó que "la justicia ha sido engañada por los testimonios de un par de pilotos holandeses".

Los vuelos de la muerte y la Iglesia de la Santa Cruz

“Señores jueces: quiero afirmar una vez más que no participé en los vuelos, no tengo conocimiento de si existieron o no, lo que sé es por lo que leí en los medios y libros”, sostuvo Poch ante una sala llena que miraba atónita al imputado.

 “Jamás estuve en la ESMA, ni destinado, ni en comisión, ni como visitante. No integré ningún grupo de tareas, no participé en la lucha contra la subversión, no tuve nada que ver con los vuelos de la muerte”.

Sobre la charla del año 2003 en la que los pilotos holandeses lo escucharon decir que participó en los vuelos, dijo que “no confesé nada, porque no tengo nada que confesar”.

"Si existieron (los vuelos de la muerte), me parecen algo terrible, aberrante e inhumano".

Poch está imputado, entre otros, por los casos del "grupo de la Santa Cruz". Entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA secuestró y desapareció a las religiosas francesas Leonie Duquet y Alice Domon; a las Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor de Vincenti, María Esther Ballestrino de Careaga, y María Eugenia Ponce de Bianco; y a Ángela Auad, Patricia Cristina Oviedo, Raquel Bulit, José Julio Fondovila, Eduardo Gabriel Horane, Remo Carlos Berardo y Horacio Aníbal Elbert, todos conocidos como “el grupo de la Santa Cruz”, en referencia a la Iglesia en la que se reunían para buscar a los desaparecidos.  Fueron llevados a la ESMA. El 14 de diciembre de ese mismo año fueron "trasladados": llevados a los vuelos de la muerte. 

Según consta en el pedido de elevación a juicio hecho por el fiscal Eduardo Taiano, "las víctimas permanecieron en el centro clandestino de detención entre 10 y 15 días, aproximadamente, transcurridos los cuales, Acosta, Pernías, Astiz, Febres, González, Scheller y Rolón, entre otros, decidieron e implementaron sus traslados. El traslado consistió en aplicarles una inyección de pentotal para que personal de la Marina y de la Prefectura Naval Argentina los condujera -probablemente en dos grupos- al avión desde el cual fueron arrojados mar adentro, en los posteriormente denominados vuelos de la muerte. Tales traslados culminaron con la muerte de las víctimas el día 14 de diciembre de 1977, ejecutadas durante el viaje realizado en el avión Skyvan, matrícula PA51, de la Prefectura Naval Argentina, que despegó a las 21:30 horas desde el Aeroparque Metropolitano de esta Ciudad de Buenos Aires, y aterrizó a las 0:40 hs. del día siguiente en el mismo destino, que condujo mar adentro a las víctimas referidas".

El caso de Zorreguieta

Julio Poch contó detalles de la "cena en Bali", aquella noche en la que, entre copas, contó sobre su pasado. Mostró fotos, acusó a los testigos y denunciantes de haber estado influenciados por el alcohol, e intentó relativizar las declaraciones.

Además, habló sobre Jorge Zorreguieta, quien fue Secretario de Agricultura durante la última dictadura cívico-militar y está acusado por delitos de lesa humanidad. En referencia al impedimento que recibió Zorreguieta para ir al casamiento de su hija Máxima en el año 2002. Sostuvo que tendrían que haberlo dejado ir "como padre de la novia", que la limitación se trató de un "asunto político". También dijo que "no conozco a Zorreguieta, ni su situación en el gobierno militar".

El libro "Nunca Más"

Poch citó al libro hecho por la Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas (CONADEP). Leyó partes de la publicación en las que se narra el procedimiento de los vuelos de la muerte.

Cuestiones de lenguaje

Poch intentó basar su inocencia en artimañas del lenguaje y las traducciones del inglés. Señala que en la "cena de Bali" le preguntaron en inglés "¿Cómo pudieron hacer eso?" y no "¿Cómo pudiste hacer eso?". En inglés ustedes y vos (o tú) se dicen con la misma palabra (you). A partir de esto, el imputado se refiere al "malentendido" por el cual está acusado en la causa por los vuelos de la muerte.

Orgullo y ningún arrepentimiento

“Estoy muy orgulloso de mi corta carrera naval”, contó Poch y agregó: “no tengo nada de qué arrepentirme”. Así prosiguió con su declaración cronológica de los hechos, en uso de su derecho a la legítima defensa.

Con sus anteojos puestos y vestido de traje azul oscuro, Poch siguió declarando y sostuvo que “nunca recibí ni tuve que cumplir órdenes para hacerle daño a nadie”. También sostuvo que “nunca vi a ninguna persona detenida”.

Para exculparse de su posible participación en los vuelos, Poch mostró los cuadernos de vuelos desde 1973, incluyendo la hoja del 14/12/1977, cuando se realizó el vuelo que llevó a la muerte al “Grupo de la Santa Cruz”: las dos monjas francesas, siete familiares y tres madres, fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo.

Capturado en España

El Teniente de Fragata retirado de la Armada Argentina Julio Poch fue detenido el 22 de septiembre de 2009 en España, dado que se jactó públicamente de haber tirado al mar a “terroristas de izquierda”. Su identificación fue posible a partir de la denuncia de personas que trabajaban con él en la aerolínea holandesa Transavia. En 2010 fue extraditado a la Argentina para ser investigado por los delitos de lesa humanidad cometidos en los vuelos de la muerte.

Otro caso de "yo no fui"

"Es infundado y malicioso pensar que usaba mis licencias anuales para vuelos", dijo Poch y cerró su declaración diciendo: "espero que este Tribunal tenga la valentía de hacer justicia".

Palet, el otro indagado hoy: "Ni siquiera tengo infracciones de tránsito"

Mario Pablo Palet, contraalmirante retirado de la Armada, también declaró hoy y basó su exposición en un cuadro de mandos del Estado Mayor General de la Armada (EMGA). Ante la sala llena, el imputado hizo un repaso por la historia argentina.

Se desligó de todos los hechos presentados en su contra y sostuvo que "no he cometido ni un delito en mi vida". Y agregó, "para el juez pasé de ser un ciudadano respetable a ser un delincuente peligroso".

El poder

Palet sostuvo que en 1982 "los militares habían perdido el poder político" y en esta explicación basó su idea de que "es imposible pensar que en diciembre de 1982 existía un poder estatal que pudiera obligar a alguien. No había ninguna posibilidad de atacar o amedrentar a militantes políticos comprometidos con una causa concreta".

El honor

"Mi buen nombre y honor se vieron damnificados. Si hoy muriera de muerte natural, los medios publicarían que ha muerto un represor. En esta búsqueda de la verdad a través de la justicia yo me constituyo en una víctima más".

"Paz y amor"

Fueron sus palabras de cierre. Antes dijo que confía en los jueces y en la Constitución Nacional. Agregó que "nunca tuve ninguna relación con la unidad 3.3.2 de la Armada", en referencia al Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA. 

Palet está acusado por los casos de 7 víctimas, pero negó todas las acusaciones en su contra y no permitió que se le hicieran preguntas en su declaración indagatoria.

Próxima audiencia

El juicio continuará el jueves 21/2 a las 10:00 horas con las declaraciones indagatorias de los imputados Rolón, Hess y Arrú.