13 02 2014 | TESTIMONIOS
122. "No pude hacer nada en dictadura porque era una perseguida más"

Dijo Marcia Roxana Seijas, compañera de "El Gallego" Rodolfo José Lorenzo. También declaró Amalia María Larralde, quien ya había declarado en la segunda etapa de la megacausa ESMA.


El caso de Amalia María Larralde (457)

Amalia María Larralde, miembro de un grupo logístico de Sanidad de la Zona Oeste de “Montoneros” a quien apodaban “Andrea”, fue privada ilegalmente de su libertad con violencia, abuso de sus funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley, el día 15 de agosto de 1978, a las 09:00 horas aproximadamente, en la vía pública, mientras transitaba por la calle Suipacha entre Diagonal Norte y Corrientes de la Ciudad de Buenos Aires, por dos hombres vestidos de civil -uno de ellos armado-, y un tercer hombre que se trasladaba en un automóvil particular color blanco, vestido también de civil y armado, que integraban el G.T. 3.3/2.

Acto seguido, fue introducida al mencionado automóvil, donde fue golpeada, esposada y encapuchada por Ricardo Corbetta (alias “Matías”), “Osvaldo” y Ernesto Weber (alias “220”).

Posteriormente, fue conducida a la Escuela de Mecánica de la Armada, donde se la mantuvo clandestinamente detenida y fue atormentada mediante la imposición de condiciones inhumanas de vida. En distintas ocasiones, fue interrogada mediante la aplicación de descargas de corriente eléctrica y golpes, propinados al menos por Acosta, Astiz, Scheller, Benazzi, Rolón, Perrén, Corbetta y Vildoza. Asimismo, sufrió un intento de abuso sexual por parte de Alberto González.

Mientras duró su cautiverio, Larralde permaneció en distintos sectores del casino de oficiales de la ESMA, denominados “capuchita”, “capucha”, “huevera” y “el dorado”, entre otros.

Por otra parte, fue obligada a efectuar labores que le ordenaban sus captores, sin recibir remuneración alguna, tanto dentro de la E.S.M.A. como en edificios vinculados con la operatoria del grupo de tareas. En efecto, fue obligada a trabajar en un inmueble sito en la calle Zapiola de la Ciudad de Buenos Aires, que pertenecía a la familia de Jorge Radice.

Durante su cautiverio, en distintas ocasiones fue llevada a reunirse con su familia por Benazzi, Astiz y “Oca”. Con el aval de Acosta, se labró documentación falsa mediante la cual Ricardo Miguel Cavallo inscribió falazmente el nacimiento del hijo de Larralde en un Registro Civil. También fue obligada a suscribir un poder a favor de sus captores en una escribanía de la Ciudad de Buenos Aires.

En el mes de abril de 1979 recuperó la libertad, pero continuó permaneciendo bajo el control del Grupo de Tareas 3.3/2, desempeñando tareas en el inmueble sito en la calle Zapiola, hasta que el día 9 de septiembre de 1979, luego de que Febres la condujera a una dependencia oficial a levantar la acción de habeas corpus que pesaba sobre su persona, y se le permitió viajar al Reino de España.

La nueva declaración 

Larralde ya declaró en la etapa oral del juicio anterior por delitos cometidos en la ESMA, por ende, esta declaración fue más acotada y se centró en algunos detalles que no fueron mencionados o que debían ser aclarados.

“Los Pedros”

“Eran en general los jefes de la guardia. Había varios. Eran más de 4. A ‘Pedro bolita’ lo ubico en el sótano y arriba. ‘Los Pedros’ eran los que llevaban a los secuestrados. Sé que participó de un operativo grande para ‘Pedros’”.

El organigrama

En su declaración previa, Larralde mencionó una lista de compañeros de militancia de la Zona Oeste. Sobre esto aclaró que “la lista estaba hecha como un organigrama. Después, en El Dorado, en un momento había todo un organigrama con la gente que faltaba agarrar de Montoneros. Eran los jefes, los que faltaban”. 

Verónica Freier (caso nro. 451) y Sergio León Kacs (caso nro. 452)

Sobre ellos pudo decir que sabía “que venían de otro lugar. Además los secuestraron con dos hermanos que tenían una imprenta. No eran de Montoneros, Frente 17, creo”.

Represores

Luis Ambrosio Navarro: “Era Teniente de Navío o Fragata. Lo mismo que (Alberto González) Menotti. Era aviador naval, estaba en los Logística. Lo vi en la Huevera. Fue él y González Menotti los que me dieron a hacer un resumen de Aviación Naval. Después lo vi en la época en que se hicieron refacciones en la ESMA, entre enero y abril, se estaba viendo qué era lo que había que cambiar. Eso fue en 79. Entre enero y abril. Antes fue en 78”.

Hormiga: “Era un suboficial que estaba en la ESMA. Es el que era fotógrafo. Recuerdo que había ganado un premio con una foto que se llamaba ‘La parca’ y había salido en el Clarín. Estaba en el sótano. Y moviéndose”. 

“Gordo Tomás”: “Era un oficial de la ESMA, de Inteligencia. Era torturador. Era de la misma promoción de (Alfredo Ignacio) Astiz. Lo he visto en el sótano cuando torturaban gente. Se decía que él participaba de procedimientos”.

“Dante”: “También era un oficial. Lo vi una sola vez en el sótano”.

La poesía de Jorge Norberto Caffatti (caso nro. 468)

“Cuando trajeron a Caffatti tengo entendido que antes habían agarrado a la mujer de Caffati (María Adela Pastor de Caffatti, caso nro. 701), que vino con otra chica y alguien más. Después lo agarran a Caffatti, en Capuchita estuvo. A ellas las liberan juntas después de varios días. Caffatti queda adentro. Yo recibo una poesía de él, en la que hace todos unos versos con respecto a la gente que estaba en Capuchita, donde nombra gente. Después al final de la poesía, pone yo me iré, no sé a dónde, será por encontrarte con el ‘Yaca’, Manuel y mis amigos. Cuando a él lo trasladan, trasladan a ‘Yacaré’ que estaba ahí y una chica y un chico que habían agarrado en Uruguay y eran de Rosario. Creo que Manuel era él”, contó.

Los abogados Guillermo Raúl Díaz Lestrem (caso nro. 472) y Alberto Eduardo Pesci (caso nro. 473)

La fiscalía le pregunta a Larralde sobre el traje que le hicieron usar a Díaz Lestrem, ella dijo que no sabía por qué lo hicieron “estaban los dos (Lestrem y Pesci) en Capuchita donde los veo y hablo con ellos, y también en el sótano cuando Menotti los tortura a los dos. Después un día en Capucha lo veo a Díaz Lestrem vestido de traje y corbata, que salía. Y al día siguiente, apareció en el diario que lo habían encontrado muerto en un parque en Palermo. Sé que había un tercer abogado pero no lo vi”.

Rojkin, Frank y Nardone

Larralde había mencionado dos partos, con el tiempo supo que el segundo parto correspondió a Merita Susana Sequeiro (caso nro. 504), quien dio a luz a “la nena Mariela (Rojkin, caso nro. 601)”. 

Sobre Ricardo Alberto Frank (caso nro. 479) recordó que vivía en “Trenque Lauquen, que estaba en tabique al lado mío. Yo sé que hablamos pero no recuerdo”.

Acerca de Dina Ana María Nardone (caso nro. 482) contó que “al principio la iban a dejar salir. Y estaba en Capucha y dormía en cama. Ella no quería salir sin su compañero. Se empezó a perturbar psíquicamente, caminaba, daba vueltas, lloraba y gritaba”. 

El asesinato de “Manuel” Menéndez (Fernando Diego Menéndez, caso nro. 502)

“’Manuel’ Menéndez era hijo de un militar. Y para ese operativo estaban todos, todos los oficiales, hasta (Joge Raúl) Vildoza. Lo matan. Lo trajeron muerto a la ESMA. Después le entregaron el cuerpo a la familia. Obligan a los padres a escribir una carta agradeciendo el comportamiento de haberles devuelto al hijo. La mujer no estaba de acuerdo. La estuvieron siguieron y controlando”, relató.

La visita de la Junta de Almirantes

Larralde describió que “entre enero y abril del 79 vinieron, eran por lo menos seis. Los motivos exactos no los sé. Recorrieron las instalaciones. Fueron al sótano. Entraron a distintos lugares. Yo estaba en Huevera y hablaron con nosotros. Después, el grupo de tareas les hacía una presentación. Presentaron a los secuestrados, el lugar, las estadísticas de los agarrados, los asesinados, los trasladados. La reunión fue en El Dorado. Nos hicieron limpiar todos los pisos. Vinieron (Armando) Lambscruchini y otros almirantes. Si no sabían antes lo que se hacía ahí lo supieron después porque les hicieron toda la visita mostrando lo que hacían”.

Los traslados

“Le decían ‘traslados’ cuando se llevaban a la gente para matarla. No vi el traslado, sí supe de ellos. La segunda vez que me suben, 10 personas ya no estaban. Ahí me dijo Verónica que los habían trasladado. Supe de los 4 chicos de Trenque Lauquen. Vi el papel en escritorio del ‘Tigre’ (Jorge) Acosta con los nombres y una cruz de muerte. Después supe cuando estuve en el sótano que se les clavaba inyección y se los llevaban. El sótano estaba raro. Había olor muy fuerte. Olor de transpiración del miedo. Ahí supe que había habido traslado en cautiverio. Yo vi por una ventana del avión cuando se llevaron a Caffatti en una camioneta amarrilla”, narró Larralde. Sobre otros traslados individuales recordó que “cuando estuvo (Sergio Víctor) Cetrángolo (caso nro. 471), cuando lo habían traído del Banco. A él lo interrogaron mucho porque era amigo de la hija de Numa Laplane. Creo que había hecho una negociación con el padre y la habían liberado. Decían que el padre había mentido Lo torturaron también. Dijeron que lo tenían que devolver al banco. Eso es lo que dijeron”. 

La entrevista de Para Ti Thelma Dorothy Jara de Cabezas (caso nro. 535)

“Estuvo en la ESMA. Ella tenía un chico desaparecido. Me acuerdo de que le hicieron hacer una conferencia de prensa en Uruguay. También salió un artículo en la revista Para Ti. Había muchas denuncias sobre su desaparición. (Ricardo) Cavallo se encargó de esa entrevista. A ella la había agarrado el SIN (Servicio de Inteligencia Naval) y la trajeron a la ESMA”, contó Larralde. 

La cuñada de Amalia Larralde

“Mirta Cappa de Kuhn (caso nro. 461) era mi cuñada. La secuestraron en agosto del 78. Estuvo en Capuchita, Capucha. Y después la liberaron para diciembre del 78, la llevan a casa de visita y la dejan. Me dijo que la torturó (Juan Carlos) Rolón. Tuvo con nosotras el mismo trato”, narró. 

El fichero

“Gustavo Alberto Grigera (caso nro. 328) era un médico, militaba en la JP (Juventud Peronista), debe haber sido Zona Oeste. Amigo de mi compañero que era medico también. Supe que lo habían secuestrado y supe en la ESMA que había estado en la ESMA. Una vez que me bajaron al sótano, bastante al principio me dieron un fichero con un montón de gente que había sido secuestrada o algo relacionado. Me dijeron que lo mirara. En ese fichero supe que Grigera había estado en la ESMA. Después supe que está desaparecido”, dijo. “En ese fichero había visto gente que conocía yo de otro lado, una chica Dillon, que está desaparecida también, era de Zona Norte”. 

Los Gullo

“De Jorge Salvador Gullo (caso nro. 886) supe por boca de los Marinos en la ESMA que había sido asesinado. Dante está vivo”, relató. 

Alejo Alberto Mallea y Cristina Inés Aldini (casos nros. 505 y 506)

Acerca de Mallea contó que también fue “uno de esos operativos donde fueron un montón de gente y que lo trajeron muerto a la ESMA el 6 de diciembre de 1978. No sé qué pasó con el cuerpo. Era compañero de Cristina Aldini que estuvo en la ESMA en diciembre”.

Declaración anticipada causa “Bienes”

“Supe que había una especia de inmobiliaria u oficina que se ocupaba de tratar de vender las propiedades de la gente secuestrada. Tenía entendido que estaba ‘Ruger’ en ese tema. Supe dónde estaba ubicada la oficina cuando estuve en Zapiola, hacía informe de las noticias, situación y todo para el Ministerio de Bienestar Social. Escuché hablar de las Chacras de Coria. Pero eso después. A ‘Munú’ Actis (Nilda Noemí Actis Goretta, caso nro. 453) le vendieron los bienes. Acosta también estaba vinculado a la venta de bienes, pero no sé quién más”, declaró.

El acoso

“En la época en que yo estuve no recuerdo que haya habido agresión o violación. Si había otra forma acoso cuando nos llevaban al baño, a las duchas. Se quedaban mirando y cuando nos cortaban el agua nos hacían comentarios. No nos dejaban ir al baño y hacíamos nuestras necesidades adelante ellos”, describió Larralde.

El SIN

“Del SIN venia ‘Abdala’. Y estaba (Eduardo Morris) Girling. Y habían algunos oficiales que venían del SIN, ahora no recuerdo”. 

El caso de Rodolfo José Lorenzo (350)

Rodolfo José Lorenzo, apodado “Gallego” y “Carlos Carbonetti” o “Carbonelli”, fue privado ilegalmente de su libertad con violencia, abuso de sus funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley, el día 13 de agosto de 1977 a las 18:30 horas, en la calle Ramón Falcón a tres cuadras de la Avenida General Paz, en el barrio de Liniers, por personal del Servicio de Inteligencia Naval. En la madrugada del día siguiente, personal de civil lo llevó esposado en un vehículo de la policía o de seguridad al domicilio en el que vivía con Marcia Seijas, sito en Amancio Alcorta nro. 3352, Lomas del Mirador, Provincia de Buenos Aires.

Posteriormente, la víctima que fuera presidente del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad de La Plata, fue trasladada a la E.S.M.A., donde se la mantuvo clandestinamente detenida y fue atormentada mediante la imposición de condiciones inhumanas de vida. Finalmente, habría sido trasladada en un “traslado masivo” en agosto o septiembre del mismo año. Aún permanece desaparecido.

La declaración de Marcia Roxana Seijas

“Él era mi compañero, yo no soy casada. Teníamos una unión libre. Nosotros pertenecíamos a la Secretaría Técnica de Montoneros. El secuestro de Rodolfo fue unos días después al 17 julio de 1977 cuando lo encuentran a ‘Fanti’ Jorge Omar Lazarte (caso nro. 326) y los secuestran en los monoblocks de Avellaneda. También secuestran a su compañera Ema D’onofrio. Al dia siguiente cae Ana Ponce, ‘La Loli’ (Ana María Ponce de Fernández, caso nro. 327) en el zoológico. Esto lo cuento así porque a partir de la caída de ‘Loli’, su compañero, Samaha, (Claudio Julio Samaha, caso nro. 347) y su hijo vienen a vivir con nosotros, aproximadamente el 20 julio. La caída de Ana Ponce fue el día que su hijo cumplía 2 años, Luis Andrés. Rodolfo y Claudio Samaha fueron a los departamentos de Avellaneda y hablaron con los padres de Jorge Lazarte. A principio de julio me encuentro con ‘Negrita’ y Ramiro. No sé el nombre pero les decían ‘liberados’. Ya no eran más Secretaría Técnica y el día 13 agosto, mi compañero, ‘El Gallego’, Rodolfo Lorenzo sale con Claudio Samaha para esa cita. Rodolfo, que era muy comprometido, lo secuestran alrededor de Ramón L. Falcón, de General Paz, 3 cuadras hacia Capital”, relató. “En mayo estábamos desenganchados de la organización, el 12 de julio, en el Hospital Odontológico se encuentra con ‘La Negrita’ y nos volvimos a enganchar. Yo puedo hablar de la Secretaría Técnica. Habíamos ingresado alrededor agosto o septiembre de 1976, ahí conocí a Roberto Fernández compañero de Ana María Ponce, a ‘Beto’, marido Ana María González. A Jorge Lazarte, a ‘Paco’, ‘La Gorda’, a Claudio Samaha. Había más gente. ‘Susana’ Alicia Pirles (María Alicia Milia de Pirles, caso nro. 290)”, contó. “Sé que la mayoría estuvo en la ESMA: Rodolfo, Claudio, ‘Fanti’, Ramiro, ‘La Negrita’, lo sé por la declaración de Pirles. A Beto sé que lo torturaron muchísimo, a la mamá y a la abuela también”, dijo.

El día del secuestro

“Le decían ‘El gallego Lorenzo’, tenía 22 años”, recuerda. “Ese día con Samaha, creo, íbamos a pasar a otra estructura, se iba a encontrar con otros compas para definir. A la mañana más temprano, él nos había dicho que sabía como llegar. El día anterior yo me quedo con el hijo de Ana Ponce, puse un teléfono y nombre del nene. Así sé que ‘Loli’ era de San Luis, recorrí toda la guía telefónica hasta encontrarlos. Ese día lo sacamos a Claudio, me dijo que si él no va a la cita con nosotros, no lo busquemos más. Rodolfo no lo quería dejar. Fue el 13 agosto 77”, relató Seijas. “Del secuestro de ‘Loli’ me entero por Claudio. La secuestran el 18 de julio”.

Las gestiones

“Ese día a la noche van a lo de mi hermana, me van a buscar. Me comunico con la familia de Rodolfo y hacen hábeas corpus. También fueron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Yo no pude hacer nada en dictadura porque era una perseguida más. Nos vaciaron la casa, se llevaron todo, las mesitas de luz. Esto fue el 13 de agosto. Y sellaron la casa y dijeron que estábamos llenos de armas”, narró. “Fue la ESMA, me lo dijo la mujer a la que le alquilábamos la casa, ella les discutió porque no podía creer las cosas que decían de nosotros”.

Victoria

“Nueve días después del secuestro de Rodolfo tuve una hija que se llama María Victoria. Recién 20 años después pudimos ponerle el apellido de él”, declaró.

El juicio continuará el lunes 17 a partir de las 9:30 hs.