<< VOLVER CONTACTO ENGLISH PORTUGUÉS
Cómo participar del juicio

Las audiencias son orales y públicas. Si sos mayor de 16 años, ingresás acreditándote con tu DNI, cédula o pasaporte en la Sala AMIA. Tribunales de Av. Comodoro Py 2002, Retiro.


07 08 2013 | TESTIMONIOS
Día 76. Una sobreviviente de la ESMA denunció haber sido violada por tres represores

Lo declaró en la audiencia de hoy Susana Jorgelina Ramus, ex detenida-desaparecida. Además, dio testimonio Graciela Buontempo, esposa de Eduardo Cárrega, quien continúa desaparecido. 


El caso de Susana Jorgelina Ramus (nro. 197)

El 13 de enero de 1977 a la madrugada fue privada ilegalmente de su libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley. Estaba en un departamento ubicado en Melo y Av. Pueyrredón, 3º D, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Susana Jorgelina estaba con Cándida García de Muneta (caso nro. 196), la madre de su pareja, Jorge Carlos Muneta (caso nro. 195). El operativo fue realizado por personal del Grupo de Tareas 3.3.1 de la ESMA. 

Susana Jorgelina Ramus tenía 27 años de edad y fue llevada a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. En el centro clandestino de detención, tortura y exterminio le fue adjudicado el número 797. Posteriormente, supo que Carlos y Cándida fueron “trasladados”, concepto aplicado a los vuelos de la muerte. Susana Jorgelina fue desnudada,  interrogada, torturada con picana eléctrica, víctima de abusos sexuales, amenazada de muerte y sometida al trabajo esclavo. Las condiciones de su cautiverio empeoraron luego de que denunciara la violación de la que había sido víctima. 

Ramus también estuvo secuestrada en la Quinta del Grupo de Tareas de la ESMA, ubicada en la localidad de Del Viso, en la Provincia de Buenos Aires. Además, fue llevada a pasos fronterizos durante el Mundial de Fútbol de 1978. Luego, el 13 de enero de 1979, fue liberada. 

El testimonio de Susana Jorgelina Ramus

En la audiencia de hoy la sobreviviente amplió su declaración, en el marco de las reglas propuestas por Casación para no revictimizar y abreviar los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad. De este modo, a la testigo se le pidieron algunas precisiones sobre du declaración anterior.

Por empezar, Ramus señaló que en el operativo en el que fue secuestrada en 1977 identificó a Jorge Rádice, imputado que está siendo juzgado en el debate. Lo señaló como la persona que dirigía el operativo: “es el que me convoca con un megáfono, se ponía en el portero eléctrico para que salga del edificio”, contó la testigo.

Encuentro en la ESMA 

Dentro del centro clandestino pudo ver a su compañero, quien fue secuestrado el día anterior al de ella, en una cita. Susana relató que se enteró por Jorge Acosta, imputado que está siendo juzgado. Además, “lo vi en uno de los lugares cercanos a donde estaba mi cucheta, en un pasillo, porque se había fracturado y un guardia me llevó a hablar unas palabras con él”, contó Susana. 

Interrogada por Astiz

La sobreviviente contó que fue interrogada por “una persona que me dijeron que era del Ejército Argentino, que era ´Gustavo´ (Astiz). Me aplicó picana eléctrica y me preguntaba sobre un dinero que aparentemente había en mi casa, además de unas granadas. Desconocía todo eso y sentía que él creía que le estaba mintiendo”. 

Militancia

Ramus militaba en la Juventud Peronista. “empecé militando en la JUP en la Facultad y después pasé a la agrupación de Docentes Peronistas”, declaró.

Delitos sexuales

A Susana le preguntaron sobre este tema para ampliar la información. Relató que un guardia, de los llamados “verdes”, le dijo que iba a acompañarla al baño “para limpiar y que estuviera con la cara descubierta. Me dijo que me hacía un favor, para despejarme de estar en las cuchetas. Fui al baño, pero cuando salí de limpiar me llevó a un cuartito y ahí me violó. Me dijo que no gritara, porque no iba a venir nadie. Comenté esta situación al personal operativo que me obligaba a salir a hacer reconocimientos y en algún momento vino Chamorro (director de la ESMA, fallecido) y me hizo hacer una recorrida por el lugar donde había ocurrido. Como estuve sin capucha pude reconocerlo y él me explicó que iban a hacer una reconstrucción, que le parecía mal y que iban a tomar medidas con la persona que lo había cometido. Me enteré que lo trasladaron al Sur”.

Los delitos sexuales son reconocidos por el Poder Judicial  como una práctica sistemática inherente al terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar. En su declaración, Susana relató que además de la violación que sufrió por parte del guardia, fue violada por Rádice y Juan Carlos Rolón: “Rádice me llevó a un hotel cercano a la ESMA y me violó. Lo mismo con Rolón. Yo después de estos hechos se lo comenté a Acosta y me dijo que podía tener salir y tener relaciones con oficiales, pero no con otro personal ni con otros detenidos, que era decisión mía. Lo tomó para el lado que no entendí…”.

Las listas

Entre las tareas a las que fue obligada a realizar, Susana pudo ver listados de detenidos-desaparecidos con “los nombres y el lugar en el que militaban. Me dio la sensación de que era una construcción bastante precisa de cómo funcionaba la organización Montoneros, los sectores que tenía”.

Las embarazadas 

“Había una habitación en la que estaban chicas embarazadas. Como estaba abierta la puerta y pasaba para ir al baño, veía esta habitación. No podía entrar, pero Sara Solarz de Osatinsky  y Ana Martí tenían acceso y daban asistencia a las chicas detenidas. Me contó que no sabían que después de tener los chicos las iban a trasladar”, sostuvo Susana, quien afirmó que fue obligada a ir a comprar ropa para bebés con Jorge Febres, imputado en la megacausa, quien murió en el año 2007, mientras era juzgado. 

Los escritos de Walsh

Susana contó que tuvo en sus manos los escritos de Rodolfo Walsh, que fueron llevados a la ESMA cuando él fue fusilado y que siguen desaparecidos. “Soy detenida en enero y en marzo me dan los escritos de Walsh, que cayó en ese momento”. 

La libertad 

A Susana le preguntaron cuándo dejó de sentirse perseguida y se sintió en libertad, tras haber sido liberada de la ESMA: “es difícil la pregunta, porque si bien salí el 13 de enero de 1979, a mí me acompañaron a Ezeiza para viajar a Francia, pero luego mi mamá recibió llamados y me decían que tenía que volver. Después tuve visitas en mi casa, después en la de mi mamá. La sensación de seguridad me llegó cuando supe que había gente condenada o en prisión, o cuando empezaban los juicios”.

El caso de Eduardo Alberto Cárrega (nro. 123)

Tenía 29 años de edad y trabajaba en una empresa constructora. Sus apodos eran “Bocha”  y “Cabezón”. Militaba en la JUP en la Facultad de Arquitectura. Fue privado ilegalmente de la libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley, el 7 de noviembre de 1976, en las últimas horas de la tarde, en la esquina de Ciudad de La Paz y Olazábal, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por integrantes del Grupo de Tareas 3.3.2, vestidos de civil y armados. 

Fue llevado a la ESMA en un Ford Falcon, esposado con las manos a la espalada y golpeado. Sigue desaparecido.

El testimonio de Graciela Buontempo, esposa de Eduardo 

“Desapareció el 7 de noviembre de 1976, un domingo, volvíamos de la casa de mis padres, en un quinta. Le faltaba una materia para recibirse de arquitecto. Iba a estudiar y reunirse con chicos de la Facultad en un bar del Botánico. Nos despedimos, eran las 11 ó 12 (pm). A las 6 am no había vuelto, llamé a la casa de mi ex suegra y me dijo desesperada que había desaparecido y que un chico de los que iban a estudiar con él vio a los famosos Ford Falcon, que los encapuchaban, les pegaban culatazos, los metían en el baúl y se fueron. Este chico se llamaba Alejandro. Llamo a mi ex suegra y de ahí el desastre nacional”, sostuvo Graciela.

Juntos 

La testigo también relató que ella estudió Ingeniería, porque cuando él fuera arquitecto iban a abrir un Estudio juntos. “Aportó cosas positivas en mi vida, era super divertido…”, recordó Graciela sobre Eduardo. 

Sobrino de Videla

“Él (Eduardo) era sobrino de Videla, de Jorgito Videla… La madre de él me preguntó una vez por qué yo no lo había sacado de la JUP y le dije que éramos gente grande, que cada cual hace su vida, que yo vivo y dejo vivir. La gente hace sus propias elecciones. 

“Cuando te pasa esto no querés saber nada más, te morís de miedo, es un momento que no querés vivirlo, querés que te trague la tierra; un horror. No querés vivirlo”, conluyó la testigo. 

Próxima audiencia

El juciio continuará el jueves 8 de agosto desde las 10:30 horas con más declaraciones testimoniales. 



de los procesados son juzgados por los "vuelos
de la muerte"
son las víctimas de los crímenes de lesa humanidad incluidas en la causa
testigos declararán y se incorporarán parte de los testimonios del juicio anterior
MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA. 30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS PRESENTES

Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos
Av. del Libertador 8151 | Tel. 4702-9920 | Ciudad de Buenos Aires (C1429BNC) Argentina | SEO | Todos los derechos reservados 2011


LICITACIONES Y COMPRAS