El área de Conservación dependiente del Archivo Nacional de la Memoria, y la Coordinación de Programas y Actividades del Espacio Memoria y DD.HH realizaron un nuevo relevamiento del estado de los edificios que componen el recorrido histórico guiado del predio de la ex ESMA. La primera obra civil y puesta en valor se inició en el que fuera el taller de Automotores.

La inspección de lxs especialistas en conservación y lxs responsables de la futura intervención museográfica se realizó en los edificios donde funcionaban los talleres de Automotores, la Enfermería, el Pabellón COY, la Imprenta y la Central de Operaciones y Comunicaciones C.O.C, y fue una actualización de la realizada en 2015. En ambos casos, el objeto fue obtener un registro presencial y fotográfico para analizar el estado y el avance del deterioro de esos espacios.

Se trata de construcciones que tuvieron un rol de apoyo y complemento de la actividad represiva cuyo máximo exponente fue el Casino de Oficiales, hoy Museo Sitio de Memoria ESMA.

“Muchas veces hay objetos que tienen que ver con la época en que el predio funcionó como centro clandestino y ponemos la atención en eso. Los objetos ya fueron recolectados en 2015, pero vamos poniendo el ojo en cada detalle porque esto no se termina nunca. De hecho, el deterioro a veces nos ayuda a encontrar marcas que antes no se podían encontrar, hace que  aparezcan nuevas cosas, detrás de una pintura, por ejemplo. Signos que pueden ser interpretados por los investigadores y están asociados a los testimonios de los detenidos y secuestrados en estos espacios”, explicó Cristina Godoy, una de las conservadoras.

Sabrina Osowski, a cargo del equipo de guías del predio, señaló que para todos los casos las intervenciones museográficas están planificadas. “Hoy los guías señalan de distintas maneras estos edificios, por ejemplo a través de cartelería y folletería, pero la puesta visual de esos contenidos es parte del proyecto de intervención museográfica”.

En Automotores, por ejemplo, con una visita de todas las áreas involucradas, comenzó en enero la obra civil y puesta en valor del que fuera el taller de reparación de vehículos.

El proyecto respetará la fisonomía original del edificio y resaltará sus marcas de uso. La conservación e intervención museográfica trabajará sobre lo declarado por testigos sobre el taller que constituyó uno de los pilares del área de logística represiva del ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Extermino. Originalmente dedicado al mantenimiento de unidades  de la ESMA, durante la dictadura cívico militar Automotores estuvo a cargo del montaje y sostén del plantel vehicular clandestino que se usó en las operaciones represivas (operativos de secuestro, robo de bienes, patrullaje, control de población). A fin de impedir su identificación, en ese lugar se repintaban los coches, se modificaban sus chapas  patentes y se los dotaba de documentación falsa.

La Imprenta es otro de los edificios que formaba parte del área de logística represiva: fue usada durante la dictadura por el Grupo de Tareas 3.3.2. para que detenidos sometidos al trabajo forzado imprimieran todo tipo de documentación falsificada para vehículos y oficiales (documentos de identidad, pasaportes, cédulas verdes, registros, credenciales, etc). También se realizaron calcomanías del Mundial de Fútbol de 1978 y obleas con la leyenda “Los argentinos somos derechos y humanos”.

Imprenta

La Enfermería brindaba atención médica y odontológica al personal militar, alumnos y conscriptos, pero en forma paralela algunos médicos y enfermeros formaron parte de la estructura del Centro Clandestino, participando en los secuestros, sesiones de tortura, los partos de detenidas embarazadas, y los denominados traslados -eufemismo usado por los represores para referirse a la desaparición final.

El Pabellón COY fue uno de los tres edificios de alojamiento para estudiantes de la ESMA. En 1981, en el marco de la disminución de la actividad represiva, la base operativa del Grupo de Tareas que anteriormente se había ubicado en el Casino de Oficiales se mudó a este lugar, adoptando la denominación de Grupo de Operaciones Especiales de la Armada (GOEA). Desde ese lugar se continuó con el seguimiento y secuestro de personas, el robo de bienes y los controles telefónicos.

La C.O.C, Central de Operaciones y Comunicaciones se instaló en un sector del sótano del edificio de la ex Cocina, hoy parte de la sede de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Operaba las comunicaciones exteriores del grupo de tareas (1976-1983) y desde allí se mantenía enlace con las patrullas de secuestro y se coordinaba la acción represiva con las comisarías, pidiendo zona liberada, con el comando subzona capital del Ejército, la central de operaciones del Comando en Jefe de la Armada y otras dependencias.