Entrevista Félix Crous, Fiscal de la Procuración General de la Nación a cargo de la unidad de trabajo de la causa ESMA

Mientras continúan los alegatos del cuarto juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA, desde el Espacio Memoria conversamos con el fiscal de la causa, Félix Crous, tras presentar su exposición y pedido de condenas para los nueve acusados, quienes son juzgados por primera vez. En el juicio se incluyen los casos de 816 víctimas, en su mayoría desaparecidas.

Crous se refirió a los acusados y al sistema del horror impartido en la ESMA. Resaltó el tipo de participación que se le adjudica a cada uno y, a su vez, analizó las prácticas represivas en el marco del terrorismo de Estado, especialmente las de los subalternos.

¿Cuál es la importancia del cuarto juicio dentro de la Megacausa ESMA?

-Es un juicio importante porque entre los imputados se incorpora un volumen interesante del personal subalterno con nombre y apellido. No son anónimos o, en las antípodas, personajes hipercaracterizados de la represión, sino que son verdes (en la ESMA “los verdes” eran los estudiantes que formaron parte del grupo represivo del centro clandestino), varios, con nombre y apellido, que permitieron destacarlos no por sus rasgos específicos, sino precisamente por los rasgos generales que todos ellos tuvieron, por el rol que tuvieron en la represión y por el sistema de provisión: es decir, de qué modo se seleccionó y se incorporó al sistema de la represión a los que fueron de menor jerarquía. A la par, este juicio tiene otras dos singularidades. Un personaje muy especial, como es Cortés, un tipo que fue un enlace del Ejército con un rol muy importante en el Batallón 601, muy probablemente tan o más importante que el que cumplió dentro de la ESMA como representante del Batallón. Luego, Ferrari, quien, a mi modo de ver, debería haber integrado el elenco de los más rutilantes represores de la ESMA desde el primer momento.

¿Cómo se analiza la participación de los subalternos en el sistema represivo? 

 -En el sistema concentracionario hay como una especie de saturación del horror y también, a veces, la sensación de que uno ha visto todo en el sentido de las particularidades de la represión, y la verdad es que ni una cosa ni la otra son ciertas. Es natural, es un mecanismo de autopreservación para quien trabaja con esto creer que ya se han agotado todas las categorías, es bastante devastador el trabajo. Me parece que hay una cuestión central en el tema de la represión, que es cierta minimización del rol del personal subalterno en función de la teoría de la autoría por aparato organizado de poder, que se ha estructurado pensando mucho en la dimensión jerárquica que tiene la represión, siguiendo la pauta de la organización de las Fuerzas Armadas. Pero que, a mi modo de ver, se desentiende de las complejidades de las relaciones cruzadas u horizontales de la estructura del poder.

¿Los subalternos pudieron elegir sobre su participación en los crímenes?

 -Estas personas tomaron la decisión libre de participar de un sistema, que es un sistema de destrucción psico-física de las personas, un sistema industrial de la muerte, y ellos tomaron la decisión de ser obreros de ese sistema. El que decidió ingresar al sistema, y sobre todo el que decidió permanecer en el sistema, tiene el nivel de responsabilidad del de alguien que puede haber obrado de otra manera y no lo hizo. Todo el Derecho Penal trabaja sobre la libertad del autor. Quien lo hizo debe ser evaluado no como el subalterno del oficial, sino como una persona que decide libremente participar en ese tipo de experiencia de destrucción del prójimo.

¿Cuál es la función de los pactos de silencio?

-Creo que el silencio es, sobre todo, indicativo de la libertad con la que eligieron, porque si no hubieran sido libres, primero tendrían que asumir los hechos para decir ´obré compelido´ y si obraste compelido y no tuviste libertad, no tenés que tener ninguna limitación en reconocer lo que sucedió. Si vos no estás reconociendo lo que sucedió y callás, que una es consecuencia de la otra, es un indicio contundente, a mi modo de ver, de que no hay ninguna restricción de la libertad. La represión, la tortura, es un fenómeno político, no es un fenómeno psiquiátrico. Para ellos el silencio es como la última victoria. Ellos saben que la consecuencia de su silencio es el padecimiento constante de quien busca a un desaparecido.

Delitos sexuales

Crous se refirió en esta entrevista al cambio en el abordaje judicial de los delitos sexuales, otro de los temas expuestos en su alegato. “Paulatinamente, la equiparación de la agresión sexual a tortura fue mutando a la identificación de la agresión sexual como un delito específico”, sostuvo.

 ¿Cómo se abordó la acusación por estos crímenes en el juicio?

-Hay una especificidad en esa agresión y, sobre todo, una especificidad de acuerdo a la percepción de la víctima, de manera que hubieron distintas líneas de argumentación y de reflexión que han ido llevando a pensar y plantear el asunto desde otro lugar y aquí tomamos la línea argumentativa que la fiscalía ya tenía. A los delitos de agresión sexual, en general, la doctrina clásica sostiene que sólo los puede cometer aquel que ejercita la violencia física frente a la víctima, y si no es la violencia física, alguna forma de participación que aliente, acompañe o facilite la violencia física de otro. En este sentido, los delitos de violación, en algún momento se sostenía que solamente quien ejercía la penetración podía ser autor y eso era una doctrina como inmodificable y esto ha sido revisado. Me parece que también va a tener que ser revisado en lo que se llama violación tumultuaria, desde la perspectiva de los análisis de género más modernas, donde no todos realizan la misma conducta, pero la masividad de la agresión los hace converger en el mismo resultado. En ese sentido, me parece que en el espacio de los crímenes de lesa humanidad hemos revisado esto porque en la medida que esa violación es parte del sistema de destrucción de la persona, todo el sistema de destrucción de la persona que tiene incidencia sobre la realización de esa conducta tiene que responder por esa conducta, aquel que crea las condiciones para que esa violación se produzca y aquel que puede evitarlo y no lo hizo.

El pedido de condenas

En su alegato, realizó el siguiente pedido de condenas, que fue acompañado por casi todas las querellas:

http://www.espaciomemoria.ar/2019/05/28/megacausa-esma-iv-la-fiscalia-pidio-perpetua-para-ocho-de-los-nueve-acusados-son-hechos-contra-la-humanidad/

Solicitó prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua para ocho de los acusados:

-Raúl Armando Cabral (ex agente de la Policía Federal Argentina que integró el grupo de tareas) por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, sustracción de menores, abuso y violación

– Carlos Mario Castellví (alias “Lucas”, un oficial retirado de la Armada que participó de operativos e integró el área de Inteligencia del grupo de tareas) por ser coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, homicidio, sustracción de menores y violación.

-Miguel Conde (alias “Carames” o “Cortez” o “pelado Cortes”, indica que fue personal civil de Inteligencia del Batallón 601y que participó de operaciones de Inteligencia del grupo de tareas), como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, homicidio, sustracción de menores, abuso y violación.

– Carlos Néstor Carrillo (ex suboficial de la Armada, era integrante del grupo de tareas y participó de la custodia de los secuestrados en el centro clandestino y de operativos)  como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, homicidio, sustracción de menores y violación.

– Horacio Luis Ferrari (alias “Pantera” o “Diego”, es contraalmirante retirado de la Armada e integró el grupo de tareas de la ESMA en el sector Operaciones: realizó operativos e interrogatorios), como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos, homicidio, sustracción de menores y violación.

-José Luis Iturri (ex cabo de la Armada, integró el grupo de tareas), como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, homicidio, sustracción de menores, abuso y violación.

-Jorge Luis María Ocaranza (ex suboficial de la Armada, es ex jefe de grupo de tiradores de la ESMA e integró el grupo de tareas), como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, homicidio, sustracción de menores, abuso y violación.

En el caso de Ramón Roque Zanabria (ex cabo de la Armada, integró el grupo de tareas), solicitó penas como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos e imposición de tormentos con el resultado de muerte, homicidio, sustracción de menores, abuso y violación.Y para Claudio Vallejos (ex integrante del Servicio de Inteligencia Naval, fue parte del grupo de tareas) pidió seis años de prisión por el delito de privación ilegal de la libertad. En este caso, la fiscalía señaló que el pedido se condiciona por el acuerdo de extradición desde Brasil con el que Vallejos fue regresado a la Argentina para ser juzgado por delitos de lesa humanidad.

-En su alegato sostuvo que, por la dimensión de los crímenes, las condenas no son suficientes, pero que, sin embargo, no pueden ser menos que eso.

-Cuando tenemos que enfrentar a crímenes de masa, a estas formas del mal absoluto, recibimos respuestas insuficientes. Encontrar una respuesta en un sistema tan limitado a fenómenos de crueldad masiva, es más complejo todavía. Ahora, ¿qué es lo que a nosotros nos da un sentido a esto? Que quienes son víctimas encuentran algún tipo de sosiego.