Hoy declaró José Bustamante García, nieto restituido. “Fuimos víctimas mi padre, Enrique Bustamante, mi madre, Iris Nélida García, y yo. Víctimas del terrorismo de Estado en dos campos de concentración: el Atlético y la Escuela de Mecánica de la Armada”, relató José, quien nació en cautiverio en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la ESMA.

“Mis padres vivían en una pensión en Tacuarí al 400 y el 31 de enero de 1977 fueron secuestrados por Coordinación Federal y llevados al Atlético. Mi madre permaneció ahí, según testimonios de sobrevivientes, hasta mayo de ese año, estaba embarazada de tres meses de mí cuando la secuestraron. En mayo del 77, faltando poco para tenerme, fue trasladada a la ESMA, junto con otros detenidos”, agregó el joven.

40 años después de su nacimiento en condiciones inhumanas, José pudo conocer su verdad. “Recuperé mi identidad el 18 de abril de 2017. Me avisaron desde la CONADI (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad) que había un resultado positivo en el Banco Nacional de Datos Genéticos”, recordó sobre el anuncio acerca de su identidad. “Con el resultado genético supe que soy hijo de Iris y Enrique. En 2017 se me informa y a partir de ahí empecé un proceso familiar de ir asumiendo mi identidad con la ayuda de mis familiares, la CONADI, Abuelas y compañeros de militancia y de cautiverio de mis padres”, agregó frente al Tribunal el nieto restituido número 112.

“Con respecto a mi destino, hay una causa por mi apropiación. Llegué de la ESMA a Puerto Belgrano. Fui entregado a la familia de un militar, un suboficial. Según denuncias, Horacio Luis Ferrari sería la persona que hizo mi traslado desde la ESMA a Puerto Belgrano”. Con esta afirmación del testigo, el abogado defensor de Ferrari realizó algunas preguntas.

La búsqueda de José comenzó con la denuncia hecha por la familia de Iris y cuando las Abuelas de Plaza de Mayo supieron por el testimonio de Nilda Orazi que una mujer a quien llamaban “La Lobita” había parido a un varón en la ESMA, trasladada desde el Atlético. Lo siguiente fue un trabajo de reconstrucción entre nombres, fechas y apodos para lograr, hacia el año 2004, establecer que se trababa de Iris y Enrique y sumar el caso al Banco Nacional de Datos Genéticos. Hasta el momento, Enrique no estaba denunciado como víctima del terrorismo de Estado. Las Abuelas recibieron numerosas denuncias sobre un joven. Se acercaron a él, quien accedió a realizar los estudios genéticos y en 2017 supo que era José. Su madre y su padre militaban en la organización Montoneros. A ella le decían «Tita», «Pajarito» o «La Gallega», y a él «El Lobo» o «El Chamaco». Siguen desaparecidos.

Durante la declaración testimonial en la sala estuvieron integrantes de Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. Capital y sobrevivientes. Al concluir, todos los abrazos fueron para José. “Me siento movilizado y a la vez tranquilo. Esto es un proceso de búsqueda de verdad y justicia. Vengo también a eso: a tener información, datos, tanto en el plano judicial, como con algún compañero o amigo de mis padres para seguir sabiendo más sobre lo que pasó e ir construyendo la identidad que tendría que haber tenido desde siempre y desde hace un tiempo estoy tratando de formar”, le dijo al Espacio Memoria.

Al preguntarle sobre cómo puede describir a su madre y su padre a esta altura de su recorrido, dijo que “fueron militantes populares, políticas, personas muy comprometidos con su realidad, con la realidad del país, con muchísimas convicciones”.

Todavía hay alrededor de más de 300 jóvenes, nietas y nietos de las Abuelas, que siguen sin conocer su identidad. Desde su experiencia, José sostuvo que “es una decisión personalísima, por un lado, y a la vez involucra a muchísima gente, por el otro, sean potenciales familiares, amigos, conocidos, compañeros. Siempre lo digo y basado en mi experiencia: hay que tomar la decisión y no dejar pasar más tiempo, porque cuanto más tiempo pase, el tiempo nos juega en contra. La decisión que se tome, en el caso de iniciar una búsqueda, siempre va a ser desde muchos ámbitos, como la CONADI y Abuelas, va a ser respetada y muy acompañada”.

La próxima audiencia se realizará el lunes 8 de abril desde las 10:30.