Los diputados de la Ciudad de Buenos Aires declararon el acompañamiento a la campaña.

Los legisladores de la Ciudad de Buenos Aires aprobaron una declaración de acompañamiento al proyecto para que la ex ESMA pase a formar parte del conjunto de sitios declarados “Patrimonio de la Humanidad por el Nunca Más”, bajo la protección de la Unesco.

En la Escuela de Mecánica de la Armada funcionó uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio de la última dictadura cívico-militar. La declaración de los legisladores respalda la nominación efectuada por el Directorio de Organismos de Derechos Humanos en octubre del año pasado.

Los fundamentos sostienen que “la candidatura busca establecer como parte del patrimonio histórico y mundial del Nunca Más al lugar que hoy es uno de los símbolos del genocidio de la Argentina, pero también de la lucha contra la impunidad y así garantizar su legado a las futuras generaciones. Conservar los lugares donde fueron asesinadas y desaparecidas miles de víctimas obedece a un doble propósito: rendirles un homenaje permanente y al mismo tiempo recordar ese capítulo oscuro de la historia de la humanidad para afirmar “Nunca Más” a la repetición de crímenes”.

La declaración elaborada por la Comisión de Derechos Humanos, Garantías y Antidiscriminación sostiene que “es necesario este merecido reconocimiento para este espacio para la difusión y defensa de los derechos humanos, la memoria, la verdad y la justicia”. Está firmada por los legisladores José Campagnoli; Diego Marías; Octavio Calderón; Claudia Calciano; Clodomiro Risau; Mercedes de las Casas; Pablo Ferreyra; Lorena Pokoik; y Hernán Rossi. Este texto se elaboró a partir de una iniciativa de los diputados José Cruz Campagnoli, María Conde y Pablo Ferreyra.

 

SOBRE LA CANDIDATURA

La ESMA es uno de los símbolos del autoritarismo y la represión criminal coordinada por las dictaduras de América latina en los años setenta bajo lo que las Fuerzas Armadas denominaron Plan Cóndor.

Allí, el 24 de marzo de 2004, como consecuencia de la lucha del movimiento de derechos humanos y de la decisión de los gobiernos de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires, el pueblo argentino recuperó el predio donde funcionaba la ESMA. Se creó el Espacio Memoria y Derechos Humanos con el objetivo de preservar esta historia en la memoria colectiva del mundo, y de custodiar el símbolo más representativo y paradigmático del terrorismo de Estado.

La ESMA fue parte fundamental de la maquinaria represiva que instauró la última dictadura cívico-militar en la Argentina. En el ex Casino de Oficiales, la Armada secuestró, torturó y despareció a más de 5000 hombres y mujeres. Las graves violaciones a los derechos humanos que se cometieron, el plan sistemático de robo de niños nacidos en cautiverio y el exterminio de prisioneros arrojados vivos al mar en los denominados “vuelos de la muerte”, convierten al edificio en un símbolo del genocidio que tuvo lugar en la Argentina. Es una prueba flagrante del terrorismo de Estado que ejerció una violencia criminal extrema sobre la sociedad en su conjunto.

Hasta el momento la UNESCO ha inscripto en su lista un grupo de cinco sitios de Patrimonio del Nunca Más: Auschwitz-Birkenau (Polonia), campo de concentración y exterminio del nazismo; el Memorial de la Paz de Hiroshima (Japón); la Isla de Gorée (Senegal); Robben Island (Sudáfrica); y el Barrio del Puente Viejo en el centro histórico de Mostar (Bosnia y Herzegovina).

Como la ESMA, estos sitios son íconos del sufrimiento y resistencia de personas que han atravesado el dolor, la tortura y la muerte. Hoy son patrimonio mundial. Evidencian la barbarie de los hombres contra los hombres y la voluntad del espíritu humano de resistir colectivamente oscuros capítulos de la humanidad. Evidencian la capacidad de recordar. Sin recuerdo no hay posibilidad efectiva de convertir la memoria en historia.